Baklava cheesecake: una tarta de queso diferente

¡Diferentes gustos y diferentes sabores que hay que pedir prestado!
Ingredientes
1
Preparación
Preparación30 min
Cocción25 min
- Ponemos una bandeja en la parte central del horno y precalentamos a 150º.
- Batimos el queso con los 3/4 taza de miel en un bowl grande o en la KitchenAid (con el batidor plano) a velocidad media por espacio de unos 2 minutos o hasta que esté todo integrado y blando.
- Añadimos los huevos de uno en uno esperando que el que ponemos se integre totalmente antes de añadir el siguiente. A continuación añadimos la harina y la vainilla y batimos hasta que esté uniforme. Reservamos.
- En el vaso del Thermomix (o una picadora) picamos los frutos secos con el azúcar moreno y la canela durante unos segundos. Deben quedar gruesos, como arena, no como polvo.
- Engrasamos ahora generosamente el molde con mantequilla derretida y extendemos en él una hoja de pasta filo previamente engrasada también con abundante mantequilla, cubriendo las paredes del molde y espolvoreamos una cucharada de la mezcla de frutos secos intentando que también se peguen a las paredes. Repetimos esta operación hasta acabar con las hojas de pasta filo, que habremos colocado en ángulos de 90º para cubrir la circunferencia de las paredes del molde.
- Añadimos la mitad de la masa de queso. Mezclamos bien los frutos secos con dos cucharadas de miel y ponemos esta mezcla encima de la masa, repartiéndola por toda la superficie.Vertimos con cuidado la otra mitad de la masa sobre la mezcla de frutos secos y damos unos golpes contra la mesa o encimera para asentar el pastel. Recortamos la masa filo sobrante con unas tijeras de cocina.
- Horneamos durante 1 o 1 y 1/2 horas, dependiendo de vuestro horno. Estará listo cuando esté ligeramente dorado, un pelín inflado y al mover el molde todavía "baile" la masa.Lo dejaremos enfriar a temperatura ambiente unas 2 horas y ya estará listo para desmoldar y servir.Podemos conservarlo bien envuelto, hasta 3 días en el frigorífico.