El wasabi que conoces puede no ser el auténtico: ¡esto es lo que debes saber!
Si eres aficionado al sushi o a la cocina japonesa, probablemente ya conozcas el toque picante y vibrante que el wasabi añade a sus platos. Pero ¿sabías que lo que crees que es wasabi probablemente no lo sea? Y sí, según expertos como la chef japonesa Hiroko Shimbo y el crítico gastronómico Trevor Corson, la gran mayoría del "wasabi" que consumimos en todo el mundo, incluido Japón, es en realidad una imitación hecha con rábano picante, colorantes verdes y mostaza china. Se dice que entre el 95 y el 99% del wasabi que se sirve en los restaurantes no es más que una versión más barata y menos auténtica de la famosa pasta verde...
¿Por qué esta triquiñuela?
El auténtico wasabi es mucho más raro y caro de producir de lo que podría parecer a simple vista. Esta hierba semiacuática crece en las montañas del centro de Japón, donde el agua clara y fría es esencial para su crecimiento. Las raíces tardan varios años en madurar y, una vez ralladas, pierden rápidamente su sabor, ¡en menos de 15 minutos! Mala suerte para los productores de wasabi, que han tenido que satisfacer una demanda mundial cada vez mayor desde el boom del sushi en la década de 2000. Ahora se entiende por qué el auténtico wasabi sigue siendo un producto bastante exclusivo...
Un sabor único e inimitable
¿Qué distingue al auténtico wasabi de sus sucedáneos? Según Edwin Lee, autor de varios documentales sobre Japón (entre ellos uno sobre el wasabi titulado Wasabia Japonica) el auténtico wasabi tiene un perfil de sabor incomparable. Imagínate un sabor suave, casi dulce al principio, seguido de un delicado aroma antes de dar paso a un picante sutil pero potente: un sabor inolvidable que aprecian quienes han tenido la suerte de probar el auténtico wasabi, cultivado con métodos tradicionales, sin productos químicos ni fertilizantes artificiales.
En cambio, la imitación actual, elaborada esencialmente con rábano picante y colorantes, no consigue reproducir esta complejidad. Aunque picante, carece de la profundidad y frescura que caracterizan al auténtico wasabi.
En conclusión...
El wasabi que conoces, el que hace que te cosquilleen las papilas gustativas y te da un toque picante con el sushi, probablemente sea sólo una imitación... Pero no te desilusiones. El auténtico wasabi, aunque raro y difícil de producir, ofrece una experiencia gustativa inigualable que pocas personas tienen la oportunidad de saborear y quizás en el futuro seas tú una de ellas :) Pero de momento, te advertimos de que probablemente no esté probando el wasabi en su forma más pura.