No ignores estas señales: podrías tener SIBO y no saberlo

¿Sufres de hinchazón, malestar digestivo constante o inexplicables deficiencias nutricionales? Podrías estar entre el sorprendente porcentaje de personas que padecen SIBO (Sobrecrecimiento Bacteriano del Intestino Delgado) sin saberlo. Se estima que hasta el 20% de la población general podría sufrirlo, cifra que asciende al 80% en personas con condiciones como síndrome del intestino irritable o enfermedades autoinmunes. Detectar y tratar el SIBO a tiempo no solo mejora tu calidad de vida, sino que previene complicaciones graves como deficiencias vitamínicas, anemia, e incluso trastornos autoinmunes.
¿Qué es el SIBO?
El SIBO ocurre cuando las bacterias, que normalmente se encuentran en otras partes del tracto digestivo, colonizan el intestino delgado. Estas bacterias descomponen nutrientes antes de que puedan ser absorbidos, lo que genera una fermentación descontrolada de carbohidratos, provocando gases, inflamación y deficiencias nutricionales.
Síntomas comunes de SIBO que te ayudarán a identificar si lo padeces
1. Digestivos:
- Hinchazón abdominal, flatulencias y eructos
- Diarrea, estreñimiento o ambos (a menudo alternados)
- Dolor abdominal recurrente
- Sensación de estar lleno tras comer poco
- Intolerancia a alimentos ricos en carbohidratos, como lactosa y fructosa
2. Sistémicos:
- Fatiga crónica
- Debilidad y pérdida de concentración
- Deficiencias de vitaminas como B12, hierro y vitamina D, que pueden derivar en anemia o neuropatías
- Pérdida de peso involuntario
- Ansiedad o depresión
- Condiciones autoinmunes como artritis o psoriasis
3. Nutricionales:
- Deficiencia de vitamina B12, hierro y otras vitaminas liposolubles (A, D, E)
- Pérdida de peso involuntaria
- Esteatorrea ( secreciones fecales "sueltas" y grasosas)
¿Qué lo causa?
- Cambios en el pH intestinal con alteraciones en el equilibrio entre alcalinidad y acidez, que pueden darse por la contaminación atmosférica, los malos hábitos alimenticios o el estrés.
- Uso crónico de medicamentos: especialmente aquellos que actúan bloqueando la producción de ácido en el estómago como por ejemplo el Omeprazol.
- Complicaciones metabólicas: como diabetes o insuficiencia pancreática.
¿Por qué no debes ignorarlo?
El SIBO no tratado puede desencadenar complicaciones graves, desde síndrome del intestino permeable hasta enfermedades inflamatorias crónicas. Además, es un trastorno recurrente: hasta el 45% de los casos reaparece tras el tratamiento inicial, lo que refuerza la importancia de un manejo integral y personalizado.
No te preocupes, tiene tratamiento
Si notas alguno de los síntomas anteriormente descritos te recomendamos a cudir a un médico especialista que, tras estudiar tu historial quirúrgico y clínico y aplicando ciertas pruebas como la del aliento (tras la ingesta de carbohidratos) o el cultivo del líquido del intestino delgado, podrá detectar si sufres este trastorno. De este modo, podrá prescribirte un tratamiento adecuado para tu condición: antibióticos específicos, dieta personalizada o la prescripción de probióticos y suplementos nutricionales.
Importante: El tratamiento debe ser personalizado y supervisado, ya que el SIBO puede reaparecer si no se atienden las causas subyacentes.