Uno de mis americanos favoritos es el establecimiento Foster´s Hollywood y mi plato por excelencia son las patatas bacon cheese fries así que decidí ponerme manos a la obra para ver como se hacían, la verdad es que son muy sencillas y si las haces en casa quedan mucho más ricas, ya que en el restaurante te ponen patatas congeladas, mientras que en casa te las puedes hacer tu mismo.
Pelamos las patatas y las cortamos en tiras ni muy gruesas ni muy finas, se salan (no mucho, porque luego van a llevar la salsa) y las freímos en abundante aceite, yo utilicé la freidora porque se tarda menos.
A continuación, ponemos un poco de aceite en una sartén y freímos el bacon hasta que esté un poco churruscadillo, aunque esto va en función de gustos.
Cuando las patatas ya están fritas las colocamos en una fuente apta para horno, se echa bastante salsa por encima para que estén más jugosas (yo utilicé medio bote), se añade el bacon cortado en trocitos y abundante queso rallado.
Se meten al horno a 200º (previamente precalentado) durante más o menos diez minutos (hasta que el queso esté fundido). Y ya está el plato listo para comer, os aseguro que está de muerte.